lunes, 12 de enero de 2026
Haunted houses never entered
EL ABISMO
I
¿Cuán profundo es el abismo,
ese al que todos caen sin notarlo?
¿Cuán profundo será?
¿Él lo habita realmente?
¿Conmueve su alma tanta oscuridad?
II
¿Puedes escuchar sus voces,
pájaro de la caverna?
¿Sus retorcidas súplicas?
¿Sus gritos, ave de rapiña,
puedes escucharlos?
Tú, a quien llaman "Dios",
a quien claman "salvación",
¿puedes escucharlos?
Yo creo que sí…
E impaciente aguardas su caída,
para devorarlos.
III
El perfume del abismo es grato…
tiene esencia de tentación
y te llama con su dulce aliento:
“¡Verás a Dios!, ¡Verás a Dios!”
Y mientras caes,
no hay ángel ni consuelo que se apiade.
Al tocar fondo rezarás de nuevo:
“¡Veré a Dios!, ¡Veré a Dios!”
Pero las alas que baten no son de ángel,
y entre la sinfonía de gemidos,
escuchas a los buitres devorarte.
IV
Estar en el borde, mirar hacia abajo,
empaparte del dulzor de su aroma,
con el sabor que envuelve su mito.
Te deslumbra la luz cegadora,
blanca, pura, bella…
y escuchas cantos que te llaman
como voces seductoras de sirenas.
Disfrutas el sueño:
nubes esponjosas atenúan tu caída,
y un alado omnipotente
te sonríe desde las alturas.
Tentadora oferta…
Miras abajo.
Y en el fondo,
que no alcanzan tus ojos,
un animal hambriento
aletea entre las sombras.